Persuasión

Por qué la habilidad más importante para un Coach es saber persuadir

Ojalá el coaching fuese como en las películas de Kung-Fu.

Tú sabes, como los aprendices que tienen ímpetu, dedicación y empuje suficiente como para aguantar el más arduo de los entrenamientos, que más bien parecen un ejercicio de sadismo cinematográfico.

Pero a menos que la sed de venganza sea muy fuerte, la inercia termina imponiéndose.

A pesar de tu dedicación a que tu cliente mejore, a pesar de tus mejores esfuerzos, le contactas un par de meses después y te enteras que sigue en el mismo sitio.

No se ha movido. Y es frustrante para ambos.

Como coach, te pasas horas preguntando, escuchando, comprendiendo y orientando.

¿Cuánto tiempo le dedicas a persuadir?

Todo depende, claro está, del nivel de compromiso que tengas con los resultados de tu cliente; pero si te esfuerzas siempre por dar lo mejor de ti, sabes perfectamente que no basta con 'orientar'.

Porque los seres humanos somos así, todos.

A veces tenemos la solución justo en nuestras narices y sabemos cuál será el beneficio real de asumirla.

Y ni siquiera extendemos el brazo para alcanzarla.

¿No te desespera eso? A mí sí.

No basta con llegar a esa conclusión exrtaordinaria después de todas las sesiones,

Debes saber cómo 'hacer vibrar' esa nueva estrategia con tu cliente. Que asocie su letargo con el dolor. Que entre en acción cuanto antes y emprenda la visión que se ha formado bajo tu supervisión.

Quizá sí se requiera un entrenamiento como los de Kung-Fu, pero en persuasión.

Puedo enseñarte a persuadir. Escríbeme para saber más: info@knesix.com

Este artículo se publicó originalmente en 2018. Algunos enlaces, cursos o promociones que menciona pueden ya no estar disponibles.