Primero ponte tu máscara de oxígeno, y luego...
Imagina por un momento, un libro titulado "Normas de educación durante un viaje aéreo".
Seguramente incluiría algún párrafo sobre la relatividad en los tamaños del equipaje de mano, un capítulo completo dedicado a la jerarquía de los apoyabrazos y un tip muy importante: "Preste atención cuando estén explicando los procedimientos en caso de emergencia."
Porque no importa cuántas veces lo hayamos escuchado, el no prestar atención a la auxiliar de vuelo cuando realiza la demostración, me parece una descortesía.
Una de esas directrices siempre me ha parecido más importante que las demás: En caso de una descompresión y la aparición de las mascarillas de oxígeno, póngase la suya antes de auxiliar a otro pasajero (generalmente toman como ejemplo a un niño, pero cualquier adulto puede entrar en pánico en momentos así).
Puede que pienses que ayudar a otros antes que a ti mismo es ser héroe, pero ningún héroe puede hacer nada si sufre de hipoxia.
En pocas palabras: Antes de ayudar a otros, debes ayudate a ti mismo.
Es como la persuasión.
La mayoría de las personas cree que la persuasión es una fórmula, y no es así. Puede que tenga una estructura y un orden, pero no existe un patrón que funcione a la perfección siempre.
La razón por la que puedes persuadir a una persona y a otra no, con exactamente el mismo proceso, es debido a que cada quien tiene un patrón distinto de estas variables:
- Qué es lo que quiere,
- Por qué lo quiere y
- Con cuánta intensidad.
El problema surge cuando quieres convencer a alguien y en vez de averiguar cuáles son sus variables, las 'llenas' tú en tu mente. Asumes que sabes cuáles son sus características y necesidades, cuando en realidad lo que haces es crearte un modelo en función a tus propias experiencias y prejuicios.
Por eso tienes que averiguar esas variables en la otra persona.
Pero eso no es lo primero que tienes que hacer; lo primero que tienes que hacer es aplicar esas variables en ti mismo.
Definir exactamente tu objetivo, lo que quieres alcanzar, a dónde quieres llegar te ayudará a mantener el enfoque; así no te distraerás en los medios para conseguirlo.
De hecho, 'persuadir a los demás' es un medio para conseguir algo; puede soar egoísta pero hasta las personas que hacen el bien de manera desinteresada deben aprender a persuadir.
La persuasión de los demás, comienza contigo. Como la mascarilla de oxígeno.
¿Sabes exactamente qué es lo que quieres y cómo obtenerlo? bien por ti.
Si no es así, puedo ayudarte siendo tu Coach en Persuasión.
No solo a definir lo que buscas, sino también a descubrirlo en quienes quieres convencer.
Escríbeme para saber más: info@knesix.com.
Éxito,
Este artículo se publicó originalmente en 2018. Algunos enlaces, cursos o promociones que menciona pueden ya no estar disponibles.