Detección de mentiras

¿Le siguen diciendo que la Ambición es mala? Lea esto (Y muéstreselos)

Existe una gran resistencia hacia la ambición. Las personas ambiciosas son vistas como criminales, dispuestas a aprovecharse de las debilidades de cualquiera para alcanzar sus fines.

Pero en esencia, la ambición es simplemente querer más poder o dinero. Y eso no es malo, intrínsecamente.

Veamos un ejemplo.

Imagine que usted está un domingo en su casa y nota que el piso de uno de los baños está lleno de agua. Después de cerrar la llave de paso y una rápida inspección, nota que una tubería tiene una fuga.

No tiene a quién llamar en ese momento, así que decide arreglarla usted mismo. Al abrir la caja de herramientas, se da cuenta de que solo tiene un alicate y dos destornilladores.

Hace memoria. Más de una vez ha estado pensando en comprar algunas herramientas que podrían servirle para estos casos, pero siempre lo había dejado para después.

Así que llama al fontanero, quien le dice que irá el jueves.

Exactamente pasa en la vida real. Y no me refiero a la tubería.

En la vida real, no son herramientas sino dinero. De vez en cuando, se dice a sí mismo: "Sería genial tener más dinero". Incluso piensa en cómo sería su vida si fuese millonario. Pero no hace absolutamente nada para 'ampliar su caja de herramientas', o en otras palabras, ganar más.

La emergencia de la tubería es una metáfora de cualquier cosa que podría pasar en su día a día.  Lo dejo a su imaginación.

Ahora le pregunto: ¿Era perverso desear tener más herramientas?

No.

Imagine que su actitud a partir de hoy fuese distinta, y que no solo va a comprar más herramientas con regularidad sino que piensa equipar un taller completo, de aquí a un año.

¿Sabe quiénes tienen talleres así? Le doy tres ejemplos:

- Quienes fabrican juguetes artesanales para niños de bajos recursos,

- Quienes se ganan un dinero extra reparando artefactos electrodomésticos, y

- Quienes fabrican dispositivos explosivos para atentados terroristas.

Todos ellos en algún momento quisieron tener cada vez más herramientas. Ese deseo no tenía nada de malo. Fue lo que hicieron después, con esas herramientas, lo que determinó la moralidad de sus acciones.

Así que, de ahora en adelante, no se sienta mal por ser ambicioso.

Piense que quiere tener un hangar completo con todas las herramientas, maquinarias y personal que pueda necesitar.

Porque en la vida se le van a atravesar sucesos mucho más difíciles que simples tuberías.

Este artículo se publicó originalmente en 2018. Algunos enlaces, cursos o promociones que menciona pueden ya no estar disponibles.