Negocios y ventas

La peor respuesta a: "¿Cómo es tu cliente ideal?"

Quizá ya me conozcas por las preguntas que hago continuamente,

y al afirmar que el éxito es saber hacer las preguntas correctas.

Hay una pregunta que siempre hago en mis diagnósticos, y es: ¿Cómo es tu cliente ideal?

Las respuestas son muy variadas:

- Quien necesite exactamente lo que yo ofrezco,

- Quien me permita poner a prueba mis habilidades y superarme,

- Quien me plantee un problema cuya solución es un placer para mí.

¿Cómo la responderías tú? tómate unos segundos para hacerlo mentalmente.

Tranquilo, yo espero.

¿Listo? genial.

Hay una forma de responder que tiene más frecuencia de la que me gustaría escuchar.

En pocas palabras, cuando me responden así, sé que la consultoría va a ser un poco difícil.

Me refiero a una respuesta más o menos como: "Un cliente que no se queje con el precio, que pague sin chistar, que no tenga problemas con el dinero".

¿Sabes lo primero que me indica esa respuesta? que quien responde así o bien no está seguro de lo que está ofreciendo, o no está seguro de sí mismo, o ambas.

Y eso es una muy mala señal.

Corrijo; es pésima señal.

Si te preocupa si la persona tiene dinero o no, eres tú quien está fallando en varias cosas: en primer lugar, no estás dirigiéndote a las personas correctas.

Y por las personas correctas, no me refiero a si tienen o no dinero.

(aunque eso ayuda)

Me refiero a que necesiten de tu ayuda.

Eso es lo más importante.

En otra cosa en lo que podrías estar fallando es no ser capaz de demostrarle, a través de las preguntas que le haces, qué es lo que necesita.

Ése es el núcleo mismo de la persuasión.

Porque si has estado haciendo las cosas bien, no solo has desarrollado experiencia y destrezas para ayudar a otros; también sabes qué tipo de personas necesitan de tus servicios y te diriges específicamente a ellas.

Entonces, tienes la experiencia,

tienes el público segmentado,

Falta una cosa.

Falta la relación que hace esa persona en su mente, entre el costo de tus servicios y el costo de no contratarte.

Cuando esa relación es positiva para ti, el dinero no será un problema.

Porque el no contratarte le va a doler más, mucho más.

¿Cómo logras crear esa relación en la mente de tu prospecto?

Eso te lo enseñamos en nuestra Consultoría en Persuasión Empresarial.

Deja de dar vueltas. Deja de estar disperso, perdiendo tiempo en proyectos que solo te hacen perder tiempo.

Esto es real.

Aprender a persuadir es crítico; no me cansaré de explicártelo de todas las formas posibles.

Escríbeme y conversemos sobre cómo puedes aumentar tus ingresos. Hacer crecer tu negocio. Tener verdadera tranquilidad financiera.

Espero tu mensaje: info@knesix.com

Jesús.

Este artículo se publicó originalmente en 2018. Algunos enlaces, cursos o promociones que menciona pueden ya no estar disponibles.