Un ejercicio de 5 minutos para que pierdas el miedo a conversar
Todos tenemos un filtro en nuestros cerebros. Algo así como un filtro de café.
Lo que colocamos en el filtro (el café molido y el agua), representa nuestros pensamientos, mientras que lo que sale (el café colado) son nuestras palabras. Cuando un pensamiento entra nuestra mente, nuestro filtro decide lo que está bien expresar con palabras.
Pero pasa lo siguiente: Probablemente tienes un filtro hiperactivo. Y por esa razón, nada pasa a través de él; es como tener un filtro de café que no hace café; por lo tanto, tienes muchos pensamientos pero ¡No expresas ninguno!
Éste es uno de los temas del libro de Brad Blanton “Honestidad radical”, y ésta es su opinión sobre éste filtro: “Ser demasiado selectivos con lo que expresamos, no decirles lo que pensamos o cómo nos sentimos, nos mantiene encerrados en un cárcel. Mientras más permanecemos en ella, censuraremos cada vez más pensamientos”
¿Qué llega a suceder? que te vuelvas tan exigente que no confías en nada de lo que vayas a expresar.
¿Qué es lo que puedes hacer al respecto? es fácil: di lo que te venga a la mente.
¡Claro! DOH! dirás, pero sigue leyendo…
Tómate tiempo (Unos 5 minutos al día), y expresa tus pensamientos en voz alta. La idea es que tu cerebro se acostumbre a expresar en voz alta los pensamientos.
Puedes seguir los siguientes pasos:
– Primero, ve a un lugar privado donde nadie pueda escucharte, como tu cuarto o tu automóvil. La idea es que no tengas ninguna preocupación de que alguien pueda escucharte.n– ¿Listo? una vez que hayas conseguido ese lugar, entonces eres tú solo y tus pensamientos. Y lo que vas a hacer es decir ABSOLUTAMENTE TODO lo que te venga a la mente, sin censuras, sin filtros.
Literalmente todo.
– Te vas a sentir raro, y notarás que tratas de filtrar lo que dices ¡Aún cuando nadie puede escucharte! Se trata de acostumbrarte a “aflojar” el filtro cada vez que quieras.
– ¿Quieres llevar el ejercicio al siguiente nivel? entonces, graba los cinco minutos en los que hablas abiertamente y luego escúchate. Esta vez, sentirás que hay “alguien” que te está escuchando (aunque seas tú mismo), y te servirá para mantener el filtro bajo tu control.
Acostúmbrate al sonido de tu voz, y a darte cuenta de que puedes darle más libertad a tus pensamientos de lo que generalmente estabas acostumbrado.
Recuerda: Cuando hablas honesta y claramente, las personas te percibirán como alguien auténtico, y el primer paso para convencerlas de que eres alguien en quien pueden confiar.
Este artículo se publicó originalmente en 2016. Algunos enlaces, cursos o promociones que menciona pueden ya no estar disponibles.