Una mejor forma de detectar las señales (silenciosas) de seducción
Cuando inicié hace nueve años el blog lenguajecorporal.org, una de las categorías que mayor demanda tuvo fue la de seducción; un tema que llama la atención de hombres y mujeres de cualquier edad.
Aunque nos hemos enfocado en otros temas más orientados al ámbito profesional, de vez en cuando me consultan al respecto: ¿Cuáles son esas señales que nos envían? ¿Cómo sabemos que estamos enviado las señales correctas?
Con respecto a estos temas hablaba con una amiga el fin de semana quien, después de conversar un rato, me confesó:
"Sé como proyectar esas señales de seducción... pero no sé cómo darme cuenta cuando le gusto a un hombre".
Busqué un par de mis artículos que se referían al tema, haciendo la salvedad: Asumir que esas son 'las claves' que arroja un hombre cuando gusta de una mujer, es como decir que todo el mundo habla como las guías de idiomas para turistas.
Es una de las cosas que he ido aprendiendo con el tiempo. El lenguaje corporal llama mucho la atención, y todo el mundo quiere tener un 'recetario' de señales para poder aprenderlas y aplicarlas a diario.
Pero tratar de aprender lenguaje corporal a través un catálogo de gestos y posturas, es como tratar de aprender alemán teniendo solo un diccionario de alemán.
Terminarás sabiendo mucho de sustantivos, adjetivos y verbos... pero seguirás sin saber alemán, realmente.
Si esto pasa con un lenguaje verbal, ¿Cómo crees que será con la comunicación no verbal?
Precisamente, desde hace mucho tiempo he combinado mi fascinación por el lenguaje del cuerpo con mi pasión por enseñar.
Buscando, refinando, perfeccionando una forma de 'despertar' la comprensión de ese lenguaje con el que nos comunicamos silenciosamente.
(Y que es tan importante en la seducción, por supuesto).
Voy a darte un ejemplo verbal para explicarme un poco mejor.
Un hombre puede decirle a una mujer:
"Me gustas"
O también podría decirle:
"Anhelo cada suspiro de la luna cada vez que en mi imaginación, apareces junto a mí a media luz".
Ahora, seamos realistas: la primera frase es más económica y directa. De hecho, es una perfecta candidata para una guía de idiomas para turistas.
Sin embargo, la segunda es mucho más impactante: es mucho más rica evocativa y sensorialmente.
Siendo indirecta, supera a la otra con creces.
Pero para poder comprenderla, necesitamos tener cierto dominio del idioma. Ir más allá de 'palabra por palabra'.
Y así como hay frases directas e indirectas en todo idioma, también se puede ser directo o indirecto con el lenguaje corporal.
¿Ves por qué no es suficiente un 'recetario' de gestos?
Por eso, desarrollé "Lenguaje Corporal en 40 Días": una guía que comienza por reconfigurar tu manera de percibir el mundo, para poder absorber las señales silenciosas que te envían.
Un proceso de aprendizaje de lo general a lo específico: la manera ideal de aprender.
Este artículo se publicó originalmente en 2019. Algunos enlaces, cursos o promociones que menciona pueden ya no estar disponibles.