Lenguaje corporal

Mel Gibson sabe más de lenguaje corporal que tú

"¿Cómo sabías que era un bluff? no barajé mis cartas, no me halé el pelo, no hice ruido con mis dientes..."

"Dejaste de respirar. Si hubieses estado emocionada, hubieses respirado más fuerte. Pero dejaste de respirar por un instante".

Este diálogo es de la película 'Maverick', de 1994 en la que Mel Gibson y Jodie Foster interpretan a dos implacables jugadores de póker en el lejano oeste. En esa escena, él acaba de descubrir su engaño.

En estos enfrentamientos con cartas, al igual que la negociación, existe un factor en lenguaje corporal que usualmente pasamos por alto. No se trata de un gesto preciso, ni siquiera una contracción de los músculos del rostro.

Es el ritmo.

Absolutamente toda nuestra comunicación se basa en el ritmo; la velocidad a la que hablamos, los movimientos de los ojos, cada cuánto nos pasamos la mano por el cabello, con qué frecuencia usamos ciertas palabras...

Ya ves que los factores que integran nuestra comunicación, son cientos. Estar pendiente de todos, es arte de maestros.

Pero el factor común entre todos es el ritmo y la frecuencia con la que ocurren.

Es por ello que todo cambio de ritmo en cualquiera de los factores de la comunicación, es una señal de una reacción emotiva a algo. Como Foster en la película, que fue descubierta por dejar de respirar un instante.

Para persuadir y negociar, el ritmo es esencial.

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Descifra el ritmo de los demás. Descifra su actitud e intenciones.

Éxito,

Este artículo se publicó originalmente en 2018. Algunos enlaces, cursos o promociones que menciona pueden ya no estar disponibles.