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Siete indicios no verbales de que tu hijo es maltratado en la escuela

Me llamó mucho la atención la manera como una psicopedagoga con la que hablé la semana pasada se dirigía hacia el bullying, o acoso escolar, como un fenómeno “relativamente reciente” y de una incidencia de menos del 5% en la población infantil y adolescente.

Me pregunto yo, ¿Y en qué colegio habrá estudiado esta señora…? Personalmente, los recuerdos que tengo de la escuela es un encarnizado campo de batalla donde lo dabas todo por “encajar”… Los más retraídos (grupo del cual yo fácilmente pude haber sido representante oficial) no sólo éramos rechazados por los más “populares”, sino que eso nos hacía más propensos al acoso escolar.

En realidad, nadie estaba exento de esta situación, puesto que para todo estudiante del colegio, siempre existía -y existirá- un “pez” más gordo que él (o ella).

Lamentablemente, las personalidades más tímidas o con menor apoyo parental son susceptibles de caer en un círculo vicioso en el que no se sienten aceptados por su entorno social.

Al sentirse inseguros e inferiores, se convierten en un blanco fácil para los “acosadores”, que pueden hacerles sentir aún peor en un proceso que puede prolongarse durante meses e incluso años, teniendo consecuencias nefastas para su autoestima. ¿Les suena conocido…?

Ahora bien, ¿Cómo podemos saber si nuestro hijo está pasando por un trance similar? inclusive en los núcleos familiares más comunicativos, es posible que se dificulten este tipo de conversaciones, pues siempre existirá un “no escrito” código de honor escolar que frenará a la víctima a recurrir a “papi y mami” a resolver sus problemas personales.

¡Menudo lío.. !

Tenemos que hacerle entender que no vamos a resolver los problemas por él… ¡Sino que vamos a ayudarle a buscar una solución para que él mismo la ponga en práctica!

En todo caso, estén atentos a cualquiera de estas siete claves; si se manifiestan tres o más de ellas, es señal de que algo anda mal. ¡A afinar la observación!

#7. Regularmente presenta moretones

En la escuela es probable que los deportes le dejen “recuerdos” de cuando en cuando, pero si esto ocurre más de una vez a la semana y viene acompañado de ropa rasgada, debemos sospechar.

#6. “Pierde” el dinero o sus cosas

Igual que el anterior, siempre existe la posibilidad que un despiste nos deje sin la “plata” de la merienda… pero si a eso le suman útiles escolares que “desaparecen” del morral del niño (y éste elude nuestra mirada al contestar sobre su paradero), es momento de hacer una investigación más profunda.

Y cuando llega del colegio… (sigue leyendo en la página siguiente)

2016-11-29T07:20:53+00:00

Sobre el autor:

Gabriella De La Fuente
Psicóloga especialista en Sexología, actualmente investiga háptica y proxémica transcultural. Coordinadora académica de la Universidad Corporativa y Tutora en nuestro Campus Virtual. Puedes contactarle en nuestra red.