Esa frase siempre me hizo ruido desde la primera vez que la leí. Mucho tiempo después fue que me enteré que era original de George Bernard Shaw, y que su intención fue puro y simple sarcasmo.

Claro que también hay que entender la experiencia de Shaw en la Irlanda del siglo XIX; pasó por cuatro colegios, destestando a los cuatro por igual. Ni había cumplido diez años y ya se había dado cuenta de que la educación tenía fallos fundamentales.

Dicho de otra manera, mataba la creatividad.

De esa manera hice las paces con la frase en cuestión, pues yo también he tenido mis encontronazos con el sistema educativo. Sin embargo, y repitiendo la frase…

«El que sabe, hace; el que no sabe, enseña».

…llegué a reordenarla un poco después de muchos años de experimentar ambas caras de la moneda: hacer y enseñar. La nueva frase quedó más o menos así:

«Quien hace y aprende a enseñar, no solo es capaz de hacer, sino de innovar».

(Sí, ya sé, fue mucho más que una simple reorganización, jaja)

De ninguna manera pretendo causar la furia de quienes hacen pero no se dedican a enseñar; todo lo contrario – simplemente acoto una pista para todo aquél que quiera ser innovador en su campo.

Y por eso recuerdo las palabras de Richard Feynman: Si no eres capaz de explicar un tema de tal manera que lo entienda un niño… entonces no dominas el tema lo suficiente.

Ojo: Puede que tú sepas ‘hacer’. Y ser muy bueno haciendo, aplicando, ejecutando. Tener éxito en ese proceso… ¡Perfectamente posible!

Pero si además eres capaz de deconstruir tu propio conocimiento y experiencia de tal manera que hasta un niño pueda entender lo que haces… entonces comienzas a entrar en el ámbito de los Principios Fundamentales.

De esos a los que se refiere Elon Musk cuando eres capaz de transferir los principios de un ámbito del conocimiento a otro totalmente distinto. Por decir algo, de la química a la economía.

Y allí es donde caemos en la innovación. Porque la innovación es creatividad, ¿Verdad?

Y la creatividad siempre es muy sencillo definirla como la combinación de dos conceptos aparentemente dispares en un nuevo sistema.

Pero para combinar esos conceptos… tenemos que deconstruirlos.

Creo que Shaw escribió algo al respecto, por cierto.

Así descubrimos esa progresión magnífica: Aprender, hacer e implementar, deconstruir para ser capaces de enseñar, y en ese punto… innovar.

Fíjate que he usado la frase: ‘ser capaces de enseñar’. Porque puede que no te interese mucho seguir el ámbito académico y te saltes directo de la deconstrucción a la innovación.

Pero ¿Sabes? seguramente recuerdas más de una vez que tuviste que explicar algo complejo a alguien totalmente neófito en el asunto.

De alguna manera, después de explicar ‘con palitos’, tu propia percepción del tema evolucionó.

Es más, comenzaste a pulir las aristas que ya conocías y descubrir rincones que no habías considerado.

¿La única razón? por un momento serviste de ‘medio’ para el conocimiento. Y algo en tu comprensión de esa realidad, dio un paso hacia adelante.

Un paso al escalón siguiente.

Hacer – Enseñar – Innovar

¿Te imaginas cómo podría dispararse tu comprensión del comportamiento humano, enseñando a otros a dominarlo?

Una gran reflexión. Conocernos a nosotros mismos mediante ayudar a otros a conocerse.

Por eso, y aunque esté orgulloso de lo que he alcanzado hasta este momento con «El Código Knesix» como deconstrucción e innovación… esto solo ha sido posible a través de enseñarlo.

(Y además, es una gran satisfacción ver cuando uno de mis estudiantes aprende a ‘leer la mente’ de otras personas)

O cuando en una sesión de Coaching se dan cuenta de cómo pueden usar estas herramientas en liderazgo y negociación.

Porque aunque las emociones no son cuantificables, el impacto de descubrir cómo conducirlas, a manera de una orquesta, es inmediato, innegable.

Es como ver la palabra ‘eureka!’ en sus ojos.

Es por eso que me gustaría que consideraras certificarte como uno de nuestros coaches ejecutivos Knesix™.

Literalmente, podrías desempeñarte en esta fascinante disciplina desde cualquier parte del mundo… asesorando a ejecutivos, abogados, médicos, criminalistas, psicólogos y todo aquel que necesite desarrollar al máximo su comunicación.

O, como menciono desde mis propios comienzos:

Su lenguaje corporal y persuasión.

Palabras cuyo poder inicia con la chispa de tu decisión.

Estaría realmente complacido de que te inscribieras en nuestra próxima cohorte.

Puedes ver toda la información del programa en este enlace:

http://diplomadocoach.com

Cualquier pregunta que tengas solo tienes que escribirnos a info@knesix.com.

¡Mucho éxito!

Jesús Enrique Rosas
Director – Knesix Institute

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