Responde a cada una de estas preguntas con total honestidad. Al final, recibirás un análisis de tus habilidades para negociar. ¡Adelante!

Al negociar, es crucial evitar el lenguaje técnico y usar palabras fáciles de comprender.

 
 
 
 

Siempre es posible llegar a una situación de “ganar-ganar“.

 
 
 
 

Me esfuerzo por ponerme en el lugar de la otra parte.

 
 
 
 

Para tener éxito negociando, debo vestirme lo más formal posible.

 
 
 
 

Si voy a negociar en equipo, no es necesario que mis compañeros sepan todos los detalles de la negociación.

 
 
 
 

Prefiero ser flexible y empático, que rígido y terco al negociar.

 
 
 
 

Fijar plazos realistas no es tan importante como ganar la negociación.

 
 
 
 

Prefiero improvisar decisiones rápidas, que solicitar pausas y “tiempo fuera“ al negociar.

 
 
 
 

Sé identificar cuando la otra parte está divagando o saliéndose del tema, y hago lo posible porque se retome el curso.

 
 
 
 

A pesar de haberme documentado bien sobre la otra parte, escucho a mi intuición para detectar sus actitudes.

 
 
 
 

Al negociar con un grupo de personas, hay que hablarles a todas a la vez, sin distinción de cargo o jerarquía.

 
 
 
 

Al negociar, uso mi lenguaje corporal de manera consciente, totalmente bajo control.

 
 
 
 

Las diferencias culturales entre ambas partes no son tan importantes.

 
 
 
 

En una negociación, no es imprescindible que ambas partes salgan beneficiadas.

 
 
 
 

Es mejor hacer la oferta inicial, que esperar a que la otra parte lo haga.

 
 
 
 

Defino con precisión los objetivos que quiero alcanzar con cada negociación

 
 
 
 

Investigo a la otra parte antes de celebrar una negociación

 
 
 
 

Expreso mis argumentos con lógica y claridad.

 
 
 
 

Al negociar, hay que evitar manifestar emociones fuertes.

 
 
 
 

Al negociar, ser amable te quita poder.

 
 
 
 

Question 1 of 20