El miedo a lo nuevo… y sus peligros

Cristian Pernett
Por en la categoría Ensayos

La mayoría de nosotros escuchó alguna vez el viejo adagio “Mas vale malo conocido, que bueno por conocer.” Y a simple vista puede parecer muy lógico, pero en el mundo de la psicología la lógica no siempre es la verdad.

Esa falsa seguridad que experimentas en la famosa zona de confort, no es más que un mecanismo de defensa de tu mente que busca minimizar las amenazas que representa vivir una experiencia desconocida y potencialmente peligrosa tanto física como emocionalmente.

Es así como terminas estancado en una vida que si bien no tiene mayores sobresaltos, tiene bajos niveles de satisfacción, y esto lo percibes a mediano y largo plazo como aburrimiento y fastidio que desembocará en una crónica falta de motivación.

 


Estos síntomas deberían alertarte de los cambios que son necesarios en tu vida, y hacerte la gran pregunta: ¿De verdad estoy viviendo la vida que soñé?


 

Entendiendo los sueños como esa proyección de ti mismo en el espacio tiempo, motivada por esas pasiones personales, esas actividades que reflejan tu identidad en su forma más pura.

El problema radica en una tragedia personal: a muchos nos juzgaron con frases y creencias negativas sobre nuestros sueños cuando los exteriorizamos, castrando de una forma muy sutil nuestra libre expresión.

Como estas ideas en la infancia vienen de figuras de autoridad como papá y mamá, nuestro cerebro, y más preciso nuestro joven Súper YO, esa entidad psicológica que busca la mayor aprobación social para mejorar nuestra adaptación y mejorar nuestras posibilidades de supervivencia al ser un integrante sólidamente aceptado por la gran manada de la sociedad.

Es justo ahí donde nuestro Yo se debilita y comenzamos a vivir para los demás, dejando de lado en un rincón oscuro de nuestra mente, nuestra verdadera identidad, sueños y creencias mas elevadas. Copiamos la “fórmula de la felicidad“ y si vemos las estadísticas, ésta es muy poco eficaz en la consecución de la famosa felicidad, que viendo los crecientes datos de depresión infantil, cada vez nos falla a edades más tempranas.

Entonces ¿Cómo superar la presión social?, ¿Cómo elevarnos a los impulsos instintivos de no tomar riesgos? Es fácil en aras de la seguridad caer en esta trampa. El camino puede sonar temerario pero es una de las vías:

  1. Define lo que amas, identifica tus sueños, mas allá de lo que esperan de ti.
  2. Toma riesgos calculados, analiza los pros y contras de tu realidad y de una manera objetiva basado en los hechos, aventúrate a ese nuevo camino.
  3. Fortalece tu autoestima, si no crees en ti mismo, tendrás que creer que los demás son EL CAMINO, y lo que le funcionó a una persona no necesariamente nos funcionar a nosotros.
  4. Vence el miedo al fracaso, si fallas te conviertes en un sobreviviente, al saber que no morirás por intentar algo y fallar, estás un paso más cerca del éxito. ¿No lo crees? Analiza si sabes lo que no funcionó en ese proyecto, ya sabes QUE NO HACER la próxima vez.

Con estas pautas no pretendo decir que es la única forma, pero de seguro te dará bases para crear tu propio plan de emancipación de la cultura del miedo, ampliar tu conciencia y cambiar la zona de confort por la zona de felicidad. Ese lugar donde tu identidad florece y prospera día a día.

2017-11-08T14:39:32+00:00

Sobre el autor:

Cristian Pernett

Master Coach & Trainer, Experto en Micro-Expresiones Faciales y Lenguaje no verbal; neuro-Coach, Psicoterapeuta y Conferencista Internacional. Contáctale en nuestra Red.