La información es poder y es un poder que siempre quiero ejercer. Ese es mi motivo para participar en este curso. El lenguaje corporal es información valiosa que tenemos que aprender a captar y transmitir. Es una conversación silente.

El lenguaje corporal para mi es importante, no solo por los mensajes que recibo si no por los mensajes que doy con él. En mi profesión, que es gerencia y ventas, muchas veces tenemos que hablar con clientes para “venderles una idea” que tal vez no les va a gustar y por lo tanto tenemos que ser muy sutiles al hacerlo, entonces, ¿qué tal si tengo un discurso perfectamente preparado lleno de dulces y asertivas palabras y luego mi cuerpo me traiciona totalmente con unos gestos agresivos o un tono elevado mientras hago la exposición de mis ideas? La gente va a percibir mi discurso como “agresivo”, y lo sé muy bien por experiencia. Ha sido el gran drama para mi durante toda mi vida. 

Por otro lado, ¿qué tal si el lenguaje corporal de la persona (o personas) con las que conversamos pueda guiar un poco nuestro discurso, como, por ejemplo, indicarnos cuando es momento de terminar nuestra exposición o cuando es momento de hacer preguntas para aclarar los puntos?

Un gerente de una gran empresa de la industria farmacéutica en la que trabaje me dio un gran consejo. Me dijo lo siguiente: en el momento en el que notes que el cliente ya está convencido de querer comprar tu producto, ya no digas nada más porque la siguiente frase innecesaria puede arruinar la venta por completo. Esa excelente frase me ha acompañado en mi carrera desde entonces.

Para mi ha sido un consejo excelente que me ha ayudado a ganar muchas batallas de todo tipo. Reflexionando en cuanto a la relación de esa frase con el lenguaje corporal, llego a la conclusión de que realmente nosotros manejamos inconscientemente el lenguaje corporal ya que a mi hasta el momento ningún cliente me ha dicho, “Ya, me convenciste, me vendiste el producto, ya no me digas mas nada” y hasta ahora siempre he sabido cuando ya lo he hecho y ha llegado el momento de dejar de hablar, sin necesidad de que me dijeran esas palabras. Siempre ha sido gracias a mi capacidad de leer el lenguaje corporal de mis clientes.

Gracias a Dios nací con esa capacidad inconsciente de leer muy bien el lenguaje corporal de otras personas, pero, sin embargo, tengo un muy mal control de mi propio lenguaje corporal y ese es el gran motivo que me llevó a tomar la decisión de realizar este curso y de la importancia que tiene el lenguaje corporal para mí.

Quiero que este curso me permita ejercer el poder de estar informada sobre el lenguaje corporal para saber como puedo transmitir mis mensajes de contenido sensible o delicado sin manifestar un lenguaje corporal tan agresivo y poder finalmente lograr que las personas entiendan todo lo que tengo que decir, como una persona asertiva y no como una persona agresiva. Si es cierto que tengo una personalidad fuerte, pero fuerte no es lo mismo que agresivo, así que quiero aprender como lograr que mi lenguaje corporal exprese fuerza y no agresividad.

Por lo tanto, confió en que toda la información sobre lenguaje corporal que estoy adquiriendo acá me dará el poder de expresarme como siempre lo he querido.

Por: Jenny Ávila.