La importancia de los hemisferios cerebrales en la persuasión

  • Hemisferios del cerebro en persuasion

Ariel desarrolló este ensayo como parte del Diplomado en Kinesics Coaching™


En mi experiencia sé que es importante saber que no podemos persuadir a nadie si no tenemos un objetivo claro en nuestra mente y para poder persuadir eficazmente aprovechando los hemisferios cerebrales primero tenemos que conocer al menos un poco de nuestro cerebro.

Este maravilloso órgano es responsable de nuestras emociones y de todos los procesos del pensamiento. Nuestro propósito es influir en la forma de pensar y actuar de los demás, ganarnos su compromiso, aceptación y confianza.

El cerebro está dividido en dos secciones conocidas como hemisferio izquierdo y hemisferio derecho, y están conectados entre sí; su función principal es comunicar e intercambiar información para que trabajen de forma conjunta y complementaria.

Cada hemisferio tiene funciones diferentes, posee capacidades únicas y están especializados en distintas formas del pensamiento por lo que funcionan y reaccionan de diferente manera; cada parte del cerebro tiene distintas sensaciones, reacciones y comportamientos.

Antes de persuadir, tenemos que tener una idea de las diferentes funciones de los hemisferios:

Nuestro hemisferio izquierdo es analítico y lógico; en pocas palabras es nuestra parte del cerebro pensante y racional. Tiene una preferencia por los números, las secuencias y el orden de las cosas. Actúa como director. Se expresa a través de del lenguaje, oral o escrito.

Nuestro hemisferio derecho es emocional e intuitivo. Es nuestra parte del cerebro más sensible. Tiene una preferencia por procesar la información de manera simultánea, por lo que puede realizar varias acciones al mismo tiempo y de manera eficiente. Es el que ejecuta la acción. Se expresa a través de movimientos del cuerpo, gestos y dibujos.

Quizás también es importante saber sobre el funcionamiento de los hemisferios cerebrales es que tenemos preferencia hacia alguno de ellos y nuestro comportamiento se basa al hemisferio que tenemos preferencia.

Una persona con preferencia al hemisferio izquierdo es muy racional, tiende a la seriedad, su trato es frío, basa sus decisiones en números y datos, por lo general es introvertido y considera más importante los resultados que las amistades.

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Una persona con preferencia al hemisferio derecho es muy emocional y sentimental, tiende a ser amistoso, su trato es cálido, basa sus decisiones en sensaciones y corazonadas, tiende a ser extrovertido y considera más importante las amistades que los resultados.

Para generar empatía con quien sea, es fundamental conocer a qué hemisferio tiene preferencia y hacia qué forma de pensamiento tiene mayor orientación: racional o emocional sin importar el género.

Cuando nos relacionamos con personas en la que predomina el mismo hemisferio que nosotros, la comunicación fluye fácilmente, pero si es diferente entonces pensamos y actuamos distinto, por lo que requerimos de esfuerzo para que la comunicación sea más efectiva.

El secreto para que podamos persuadir a una persona de acuerdo a su preferencia cerebral consiste en alinearnos a su hemisferio predominante. Es decir, vamos a actuar utilizando las características de su hemisferio preferencial.

¿Cómo podemos persuadir a una persona que no conocemos?

Podemos acceder directamente a cierto hemisferio. Me refiero a activar la parte emocional o racional de una persona y lo podemos lograr dependiendo de la ubicación que elijamos. Por ejemplo: Si deseas estimular en alguien un estado emocional, en el que se enfoque a sus sensaciones y sentimientos, lo único que necesitas hacer es colocarte físicamente a su lado derecho.

Por otra parte si deseas estimular un estado más racional y analítico, te colocas del lado izquierdo de la persona. Esta estrategia funciona de la misma manera cuando estamos ubicados de lado a lado o de frente.

Cuando estamos enfrente de la persona a la que deseamos influir, lo que yo recomiendo es movernos ligeramente hacia el lado del hemisferio que se quiere estimular. Hasta con un movimiento sutil puede surtir efecto.

Por ejemplo, estamos en frente de la persona a la que queremos persuadir, un movimiento hacia cualquiera de los dos lados resulta muy evidente, pero con una ligera inclinación de nuestra cabeza hacia el lado del hemisferio que deseamos estimular es suficiente, y también es necesario recordar que cuando estamos en frente de una persona, nuestro lado derecho es el izquierdo de la persona y viceversa para evitar confusiones.

Si quieres comprobar cómo funcionan los accesos en ti mismo, puedes hacer un experimento cuando hagas una llamada telefónica.

Por ejemplo, date cuenta de las diferentes sensaciones que tienes al ponerte el teléfono en la oreja izquierda o en la derecha. Cuando escuchas por tu oído izquierdo serás más racional y analítico, tu tono de voz es más frío y tu actitud es más formal. Cuando escuches por tu oído derecho te darás cuenta que serás emocional, intuitivo, tu tono de voz será más cálido y tu actitud más cordial.

Así puedes cambiar la posición del teléfono dependiendo del tipo de conversación que desees tener, si es una llamada de negocios, en la que requieres ser muy formal, te recomiendo colocar el teléfono de lado izquierdo, pero si es una llamada amistosa, pues es mucho mejor colocar el teléfono en la oreja derecha o te recomiendo que si la llamada telefónica es con una persona que tiene predominancia en el hemisferio izquierdo, será más conveniente que coloques el teléfono en tu oído izquierdo, y si la conversación es con una persona con predominancia en el hemisferio derecho, será mejor tener el teléfono en tu oído derecho.

Cuando tenemos que persuadir a una persona, lo más recomendable es ubicarse a su lado ya sea derecho o izquierdo, dependiendo del objetivo que deseamos lograr. Así se obtiene mayor influencia que cuando nos colocamos al frente de ella.

Conclusión:

Sé que antes de iniciar una acción, cualquiera que sea, es importante saber a dónde se quiere llegar. Para tener éxito en la persuasión, lo primero que debemos hacer es tener claro qué es lo que deseamos lograr.

Es imposible influir en alguien si no conocemos el resultado que se espera. Conocer los hemisferios cerebrales e identificar cuál es el hemisferio predominante de una persona, nos permite mejorar nuestra habilidad para crear sintonía; sin embargo es una poderosa herramienta que podemos utilizar para tener éxito en la persuasión.

Es fundamental mencionar que antes de entrar en el proceso de persuasión primero necesitamos trabajar en nosotros mismos y conocernos.

2017-11-29T02:57:26+00:00

Sobre el autor:

Ariel Suárez Cervantes

Profesional en el área de ventas y asesoría financiera. Certificado como Coach en Kinésica. Contáctale en nuestra Red.

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