Análisis del segundo debate: Trump vs. Clinton

Análisis del segundo debate: Trump vs. Clinton

En la contienda por la Casa Blanca, el candidato republicano Donald Trump se enfrentó a la demócrata Hillary Clinton en un segundo debate enmarcado en el escándalo de una grabación, hecha pública escasamente 48 horas antes, en la que se escuchaba al magnate inmobiliario refiriéndose de manera impropia sobre su trato hacia las mujeres.

Se anticipaba un duelo encendido, pues Trump se había asegurado de recordar con lujo de detalles la reputación de Bill Clinton, esposo de la candidata; al punto de ofrecer una rueda de prensa minutos antes del debate acompañado de varias mujeres que en su momento denunciaron al expresidente por violación y acoso sexual.

Siendo ésta la situación, como la denominamos en el método SAPP, es mucho más fácil comprender ciertas actitudes, como por ejemplo…

1.- No se dieron la mano al encontrarse

Hasta en los encuentros más acalorados, generalmente existe un respeto entre los oponentes; más aún cuando en este caso son personas maduras, compiten por el cargo más notorio del planeta y están siendo vistas en directo por millones de personas. Aún así, al presentarse ambos candidatos no hubo apretón de manos; una señal mínima de buena voluntad.

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Ambos mantuvieron una distancia muy, muy impersonal.

La ausencia de ese gesto prácticamente universal solo significa que la competición se ha vuelto una lucha personal; ya no son las ideas las que están en juego, sino las reputaciones personales de cada quien. Para ambos es una mala señal, pues están demostrando que no pueden separar lo personal, de su trabajo.

-> Tip: Si Donald Trump hubiese extendido la mano, su imagen “alfa” se habría visto afectada, así que actuó bien. En todo caso, para Hillary habría sido un punto a favor extender la mano ella primero. Hubiese sido el momento perfecto para demostrar gallardía (Como citó después a Michelle Obama, “When they go low, you go high”)

 

2.- Los dos Trumps

Es difícil precisar el por qué, pero al principio Trump tenía el micrófono con su mano derecha, tocándolo sólo con sus dedos mientras su mano izquierda se mantenía inmóvil, sin apenas emplear suficientes ilustradores. Se le veía acartonado y con un tono de voz inferior al de Clinton. Esta actitud, añadida a una aparente afección respiratoria que le obligaba a inspirar con fuerza cada cierto tiempo, no fue la mejor manera de iniciar el debate.

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El cambio drástico ocurrió al cambiarse el micrófono de mano; súbitamente la mano derecha cobró vida con gestos ilustradores, procuraba dirigirse a todos los presentes con la primera orden de su subsistema axial y su tono de voz adquirió su nivel habitual.

-> Tip: Este error de Trump muy posiblemente ocurre debido a que no practica viendo sus propias grabaciones (algo muy común cuando se es soberbio). Siempre estúdiate a ti mismo en video, e identifica lo que haces bien (y no tan bien) de tu expresión verbal y lenguaje corporal.

 

3.- La forma de responder de Clinton

En esta oportunidad, la demócrata tuvo la oportunidad de responder primero a las preguntas realizadas por el foro; la entonación estable a lo largo de frases relativamente largas, un volumen controlado, buena dicción y sobre todo, moverse por el escenario invadiendo el espacio de Trump, demuestran que o bien dominaba a cabalidad los temas planteados, o había practicado estas respuestas (así como muchas otras), preparándose para mostrarse totalmente segura de sí misma.

Practicar respuestas espontáneas a diversos temas no es tan difícil… solo arduo; ayuda el tener un grupo de asesores que te indiquen los temas que más probablemente surgirán, y cómo responder a ellos.

-> Tip: Recuerda no solo practicar una conferencia, sino las posibles preguntas que pueda hacerte el público. ¡Ya sé que tú eres experto en tu tema!, pero practicar te ayudará a responder con fluidez y demostrar a cabalidad tu experiencia.

 

4.- La caminata nerviosa republicana

Cuando Trump realizaba sus acotaciones, Clinton generalmente se mantenía serena; pero cuando ocurría lo contrario y le tocaba a ella sus dos minutos, él comenzaba a deambular por el escenario, incluso adentrándose en áreas poco iluminadas. Esta actitud denota una ligera huida, la cual dista mucho de estar en la línea agresiva del magnate. Se demostró nervioso e incapaz de enfrentar con serenidad a su oponente, lo que le restó puntos.

-> Tip: Aunque no soportes a las personas, aunque no estés de acuerdo, al menos tus seguidores esperarán que los enfrentes con garbo y seguridad; no les des la espalda, pues así demuestras miedo. Y hablando de eso…

 

5.- El error de dar la espalda inmediatamente después de responder

Al menos en una ocasión (lo que pude percibir), el republicano terminó de responder una pregunta y acto seguido se dio la vuelta, inmediatamente, dándole la espalda a los asistentes.

Fue un gesto brusco el cual ni siquiera le habría permitido conectar con una respuesta facial o corporal por parte de la audiencia. Se vio como un berrinche, una falta de respeto y una pérdida de control.

-> Tip: Quien tiene el control, no necesita recurrir a movimientos bruscos. Imagina a James Bond, o a uno de sus muchos villanos; todos gozan de ese stiff upper lip o actitud controlada, sin dejar de ser alfas o amenazantes.

Fue inevitable imaginar a Vladimir Putin así, cuando lo nombraron varias veces.

Fue inevitable imaginar a Vladimir Putin así, cuando lo nombraron varias veces durante el debate.

 

6.- El autocontrol de Clinton

En líneas generales, el republicano no respondía realmente las preguntas que le hacían; se limitaba a afirmar que en este momento todo era un desastre (palabra que repitió muchísimas veces), y que Clinton representaba una continuidad que terminaría por destruir a la nación.

La demócrata usualmente respondía con una sonrisa abierta en tono burlón, a excepción del momento en el que él afirma que ella tiene “Tremendo odio en su corazón”:

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La frase fue una provocación en toda regla y aún así, ella se mantuvo relajada en una posición neutral. Algunos expertos como Joe Navarro afirman que debió ponerse de pie para ‘defenderse’ corporalmente en ese momento, pero justifico su actitud considerando que de esa forma, demostraba que lo que decía su oponente eran solo palabrerías.

-> Tip: Para mantener el control, debe parecer que tienes el control. No pierdas tu centro y serenidad con bravucones; quien tiene el poder no necesita reaccionar a menos que sea absolutamente necesario; no tiene que demostrar nada.

 

7.- Trump manifiesta su desacuerdo con Mike Pence

Puede que el magnate haya evadido la mayoría de las preguntas que le hacían, buscando más bien apuntar a su oponente; pero en detalles como expresar su desacuerdo sobre su hipotética política en Siria con su postulado a vicepresidente Mike Pence, es un detalle que le da credibilidad; la excesiva perfección o acuerdo entre dos personas es una utopía, y tratar de representarla no puede verse más falso. En este caso, ese pequeño tip hace ver a Trump más creíble.

-> Tip: El manifestar abiertamente desacuerdos, conflictos o puntos de vista discordantes (en su justa medida), es importante para mantener una imagen humana y creíble.

(¡Por eso es  que los matrimonios que se mercadean en Facebook como ‘perfectos’, se ven tan falsos!)

8.- El debate culminó con un tono positivo

La última pregunta realizada fue muy interesante; casi pareció organizada para aliviar el tono hostil del debate hasta ese momento. “¿Qué admira cada uno, del otro?”. Atrás quedaban Obamacare, el conflicto en Siria y las acusaciones personales.

Clinton eludió la pregunta refiriéndose a los hijos del republicano, diciendo que los admiraba. En ningún momento dijo las palabras “Admiro en [Donald] tal o cual cosa…“, lo que podemos aplicar como tip: Cuando no puedas o no quieras hablar bien de alguien, refiérete a algo que represente, como sus hijos o su empresa.

Trump fue más directo en sus últimas palabras, aunque usó un pronombre para mantener la distancia: “En ella admiro su determinación, nunca va a rendirse”. El responder directamente y sin analogías le permitió cerrar el debate con excelencia, como quien está seguro de sí mismo y no tiene reparos en decir que admira una cualidad de su ‘enemiga’.

Tú, ¿Qué otros detalles observaste? no dejes de escribirlo en los comentarios. Recuerda que si deseas unirte a nuestra red de consultores, puedes formarte en nuestro Diplomado en Kinesics Coaching.

Por | 2016-12-19T18:14:58+00:00 Octubre 10th, 2016|Lenguaje Corporal|2 Comentarios

About the autor:

Jesús Enrique Rosas
Director Ejecutivo de La Universidad Corporativa - Fundación Lenguaje Corporal. Escritor, conferencista e investigador, actualmente en Madrid / Santa Cruz de Tenerife. Autor del libro "Lenguaje Corporal en 40 Días". Puedes contactarle en nuestra red.
  • Rita Bernier

    El candidato republicano al caminar y colocarse detras de la candidata ademas de ser una posicion incomoda para ella era un acecho imperdonable. Mas Bien el candidato parecia como si en cualquier momento se le fuera a tirar encima… este comportamiento es exactamente el de un agresor.

  • Richard Kuklinsky

    Clinton mencionaba el nombre de sus interlocutores cuando preguntaban y se acercaba a ellos para hacer conexión sonriendo, Trump nunca menciono su nombre y en ocasiones no volteaba a verlos siempre dirigiéndose a Clinton, provocandola, aunque dicen que ella debió ejecutarlo creo que lo hizo de manera no verbal mostrando la risa burlona cada que contestaba con eso quitaba la credibilidad de lo que expresaba Trump, el hecho de que nunca se sentó en la silla parecía mas bien como parecer mas grande, sin embargo su cara demostraba enojo, molestia y se notaba mas cuando encaraba a los moderadores, en general ella se veía muy estudiada y hasta acartonada y el no controlo el lenguaje lo suficiente, pero creo que eso es lo que lo ha hecho llegar a donde esta por conectar con la parte emocional de las personas.